“Sabes, no entiendo, ¿por qué si este un súper robot, se tiene que transformar en un pedazo de chatarra como este Camaro?” Este comentario hirió los sentimientos de Bumblebee, el Transformer, por lo que hace que, Sam y Mikaela, se bajen de él, para continuar su rumbo solo, en “piloto automático.”

Tal vez no podemos tener un Transformes como un carro propio que se conduzca solo y que incluso nos proteja; sin embargo, Tesla, Mercedes Benz y General Motors (GM) han estado desarrollando, instalando y programando la tecnología de piloto automático en sus automóviles. Claro que no funciona para una carretera con curvas peligrosas y a alta velocidad, sino solo en ciertos escenarios.

 

Es su turno
George Hotz famoso iPhone hacker, empezó una startup llamada Comma.ai dentro de la cual están desarrollando la tecnología para poder implementar el piloto automático en cualquier automóvil. “Queremos hacer de esto lo más simple posible para la mayor cantidad de personas posibles” es la visión que tiene Hotz.

Lo que busca Comma es ser el Google de los pilotos automáticos para automóviles. Esa es su meta última. Que cuando el software se vuelva masivo, y todos puedan obtenerlo gratis, se mantengan conectados a la red Comma; por ejemplo, un automóvil que ofrece servicio Uber, pueda beneficiar con sus ingresos tanto al dueño como a Comma. Las ganancias giran alrededor del uso de los usuarios, al menos es lo que propone a grandes rasgos.

 

Comma NEO
Este es el nombre formal del proyecto, hace un par de días lo compartieron de forma masiva para que más personas se puedan involucrar en la problemática de cómo mejorar la experiencia del piloto automático de un automóvil.

Es posible que utilicen la misma tecnología de Tesla. Cada automóvil va aprendiendo y esa información se sube a un gran sitio de almacenaje que alimenta a todos los demás Tesla que poseen el dispositivo Autopilot (llamado asi por la misma compañía).

El futuro no es el hardware (o el auto en sí). Las prioridades para romper ese esquema son: #1 Divertirse, #2 resolver el problema mencionado, y lueeeeeego preocuparnos por los ingresos, dice George Hotz.