Como buen emprendedor, Niklas, el cofundador de Skype, vio una oportunidad y la financió con su firma Atomico.

Lilium Aviation – “Los afortunados” – recibieron $10.7 millones para continuar con su proyecto de revolucionar la forma de transporte personal a través un pequeño avión de la medida de un carro, el cual puede despegar de forma vertical y alcanzar una velocidad de hasta 300 km/h.

 

No son los únicos
Hay otras startups que apuestan por el mismo problema, y la solución la desarrollan con drones. El problema con los drones es que al momento de la propulsión usan demasiada electricidad y eso le resta sostenibilidad, comenta Niklas.

Lo que beneficia a Lilium y la razón por la que la Agencia Espacial Europea, también, apuesta por ellos es un ahorro de electricidad, energía, su efectividad y sostenibilidad. Los prototipos que han desarrollado durante estos dos años, contaron con el apoyo de más de 35 ingenieros, diseñadores y pioneros de clase mundial; lo que demuestra lo prometedor de la solución que plantean.

 

Águila en vuelo
Eagle (águila en español), es el nombre con el que han bautizado su último prototipo a escala real, posee 36 ventiladores con motores eléctricos, que serán capaz de elevarlo para sobrevolar la ciudad e incluso distancias más largas en un corto tiempo, de Munich a Frankfurt tomaría menos de una hora.

“La forma en cómo se lidia con el transporte está gastada. La polución y el dióxido de carbono siguen colaborando con el cambio climático. Claro que se cuentan con automóviles eléctricos y autónomos que combaten este problema; pero para solucionar esto de verdad creemos que se tiene que tomar el cielo” – Daniel Wiegand, CEO de Lilium.